Qué es el juego Tabú y cómo se prepara
El juego Tabú es una carrera de palabras prohibidas. En cada tarjeta hay un término que el equipo debe decir y una lista de pistas demasiado obvias que el descriptor no puede pronunciar. La gracia no está en leer rápido la carta: está en cambiar de perspectiva cuando el camino habitual queda bloqueado.
La partida clásica funciona desde cuatro personas, repartidas en dos equipos. Sentaos alternados si podéis; así una persona del equipo rival puede vigilar la tarjeta y usar el timbre sin tener que cruzar toda la mesa. Preparad el mazo, un cronómetro de un minuto y un marcador. Antes de empezar, decidid cuántas rondas jugaréis o a qué puntuación pararéis.

- Equipo activo: una persona describe y las demás lanzan intentos.
- Vigilante: alguien del otro equipo ve las prohibidas y señala las infracciones.
- Tiempo: un minuto da ritmo sin convertir una carta difícil en un atasco.
- Marcador: anotad las acertadas y separad las pasadas o marcadas.
Reglas de Tabú: así transcurre una ronda
Elegid quién empieza y nombrad al descriptor del equipo activo. Cuando el vigilante active el cronómetro, el descriptor da la vuelta a una tarjeta y empieza a explicar. Al acertar, deja esa tarjeta en la pila de su equipo y pasa a la siguiente. Si la palabra se atasca, puede pasarla: esa carta va a la pila del rival.
El vigilante toca el timbre en cuanto oye una palabra prohibida o una pista que rompe las reglas acordadas. La tarjeta se aparta para el otro equipo y se continúa con la siguiente mientras quede tiempo. Al terminar el minuto, contad las pilas; después cambia el turno y también el descriptor. Así nadie queda fijado como la única persona que tiene que explicar.

Para que el criterio sea claro desde el principio, tratad como infracción decir la clave, una de las prohibidas, una parte evidente de esas palabras, un plural o abreviatura que las delate, una traducción, una rima o una letra inicial. Tampoco cuentan los gestos, los ruidos ni los efectos sonoros; cantar sí puede permitirse en la edición clásica. Las ediciones pueden variar; si vuestra caja dice otra cosa, seguid su manual.
Cómo dar pistas en Tabú sin caer en lo prohibido
Una buena pista no intenta bordear la palabra vetada. Busca una escena, una función, una consecuencia o un contraste. Si el objetivo fuera helado y no pudieras recurrir a sus asociaciones más directas, una pista útil sería «mi sabor favorito puede ser de chocolate»; no necesitas describir el objeto entero para acercar a tu equipo.

- Cambia la relación. Prueba con dónde aparece, para qué sirve o qué suele ocurrir antes o después.
- Da una pista y escucha. Si el equipo está cerca, una precisión breve vale más que una definición larga.
- Evita el embudo. Cuando una ruta te acerca a una prohibida, corta pronto y abre otra.
- Usa referencias compartidas. Una situación cotidiana que todo el grupo reconoce suele ser más limpia que una cadena de sinónimos.
Quien vigila también participa: tiene que mirar la carta, escuchar de verdad y marcar el fallo en el momento. Ese trabajo mantiene la partida viva; discutir una tarjeta durante dos minutos, en cambio, enfría cualquier grupo. Acordad una decisión rápida y seguid con la siguiente ronda.
Variante opcional: algunas ediciones incluyen un dado que cambia solo ese turno: puede dar doble tiempo, dejar un único adivinador, abrir la palabra a ambos equipos o convertir al descriptor en una estatua sin moverse. Es mejor dejarlo para cuando el grupo ya domina la ronda básica.
Cómo jugar a Tabú sin caja: tarjetas caseras
Una versión casera necesita poco material. Escribid una palabra objetivo arriba y entre tres y cinco palabras prohibidas debajo. Mezclad categorías —comida, profesiones, lugares, series, acciones y objetos cotidianos— para que el nivel cambie durante la partida. Un teléfono con temporizador y un bolígrafo para los puntos bastan.

Tarjeta fácil: bicicleta
Prohibidas: rueda, pedal, casco, montar. Pista posible: «el vehículo que buscas en el garaje antes de salir por el carril bici».
Tarjeta media: biblioteca
Prohibidas: libro, silencio, préstamo, estantería. Pista posible: «el lugar al que vas con un carné cuando quieres llevarte una novela unos días».
Tarjeta difícil: termómetro
Prohibidas: fiebre, temperatura, grados, médico. Pista posible: «el instrumento que te colocan bajo el brazo cuando no te encuentras bien».
Para una fiesta grande, preparad un pequeño montón por temática y cambiadlo cada dos rondas. Si os interesa más un duelo rápido de explicaciones que fabricar tarjetas, también podéis enlazar esta partida con otros juegos de palabras para grupos o con juegos de fiesta en un solo móvil.
Jugar a Tabú online o en una sola mesa
Si estáis juntos, un móvil puede pasar de mano en mano: la persona que describe mira la pantalla, el resto adivina en voz alta y alguien lleva el tiempo. Para gente que no comparte habitación, una sala permite coordinar la partida sin tener que imprimir cartas ni repartir un mazo. En ambos casos, mantened turnos cortos y rotad el papel de descriptor.
El mejor cierre es simple: después de la última ronda, sumad los puntos y dejad que el equipo perdedor elija la primera categoría de la siguiente partida. Con una regla clara y tarjetas que no repitan siempre el mismo vocabulario, el juego Tabú entra rápido en la noche y también sabe cuándo dejar sitio al siguiente juego.
Preguntas habituales sobre el juego Tabú
¿Cuántas personas pueden jugar a Tabú?
Con cuatro ya podéis formar dos equipos. Si sois más, alternad los asientos y cambiad de descriptor en cada turno para que todos participen.
¿Qué pasa si alguien dice una palabra prohibida?
El vigilante la marca con el timbre y esa tarjeta se reserva para el rival según el marcador que hayáis acordado.
¿Se puede jugar a Tabú sin la caja?
Sí: cread tarjetas con una palabra objetivo y de tres a cinco términos vetados, añadid un temporizador y aplicad el mismo relevo entre equipos.
Prepara la próxima ronda
Abre el catálogo de RoomPlay, elige un juego de palabras y deja que la primera tarjeta ponga el ritmo de la mesa.
